Ayer fui a la consulta con mi médico, el control de los 7 meses. Este médico es el mismo que me ha atendido en todos mis embarazos, nos conocemos desde el primero, hace más de 7 años. Digo esto porque tiene que ver con lo que voy a contar después.
Aunque lo importante es que ya vamos por las 32 semanas, un poco más. El control fue el típico del embarazo: la presión, el peso, escuchar latidos del bb, medir la panza... Todo está muy bien, gracias a Dios! Y eso es lo que importa.
Lo que sigue es anecdótico, pero por ahí sirve contarlo.
"Y bueno, andá pensando si querés que te ligue las trompas." 
Fue su ofrecimiento-sugerencia con tono de orden. Yo me quedé muda, creo q lo debo haber mirado como si me hubiera tirado una víbora encima. Y siguió:
Bueno, ya sé que para vos no va, pero tenés que pensar en tus hijos... No le dije nada, preferí callar, de hecho ya estábamos en la puerta, así que nos saludamos y me fui. No sé si decir que me quedó picando el comentario, o que iba a dejarlo pasar. Tal vez fue cuando le conté a Juan, y al ver su reacción, lo charlamos, caí en la cuenta de que sí, me había molestado.
Creí, como varias veces me pasa con ciertas personas, que no valía la pena aclarar nada. Pensé que como muchas veces habíamos hablado del tema con mi médico, sabiendo él que nosotros siempre hemos tenido una postura pro-vida, y que nunca he aceptado sus sugerencias en cuanto a anticonceptivos y demás, se iba a dar cuenta que este ofrecimiento suyo estaba totalmente fuera de lugar.
De hecho alguna vez yo había pensado en qué bueno que no me había dicho lo de la ligadura cuando nació Berni, o antes, durante el embarazo, ya que también fue considerado un embarazo de riesgo, por tener 3 cesáreas previas.
Pero bueno, el tema es que yo, en vez de aclarar mi postura, y explicar el por qué de no aceptar la esterilización, no dije nada. Entonces es que me pongo a pensar en todas aquellas cosas que justifican mi silencio. Pero me queda la duda, porque, por más que yo piense que es "
pólvora gastada en chimangos", qué seguridad tengo de que por lo menos lo podría hacer reflexionar un poco y tal vez considerar que mis argumentos pueden ser válidos y dignos de consideración. Lo cierto es que me cuesta bastante exponerlos con claridad, y más cuando tengo adelante alguien a quien según mi parecer le interesa bien poco escucharlos.
Así y todo, si lo veo del otro lado, tanto mi médico como otras personas, no han dudado en tratar de convencerme de sus pareceres, es decir, de hacer propaganda de lo que creen y están convencidos de que es lo mejor. Y no se "achican" por el hecho de que me vean muy firme en la postura contraria, ni piensan que pierden el tiempo conmigo...
Por qué yo sí???
Porque cuando una persona tiene la idea tan pegada, no sirve exponerle mis argumentos? porque es como si yo supiera de antemano que no los quiere oír? Porque pienso que me ha metido en la bolsa de "los católicos" como si uno por serlo adoptara todas las posturas de la Iglesia sin cuestionárselas, sin saber porqué son así, sin averiguar, leer, reflexionar... y más en una opción que no es nada fácil adherir?
(Por supuesto que no es un tema dejado al azar por nosotros, como no lo es para casi nadie, sabemos bien porque elegimos esta actitud pro-vida y todo lo que nos cuesta, aparte de enfrentar continuamente el juicio de los demás, las preguntas indiscretas de otra gente que no entiende, o para mí, que no quiere entender).
Seguramente debería ser un poco más suelta de palabras y plantear en forma breve, clara y concisa mis argumentos, aunque en el fondo sienta que tengo todas las de perder.
¿Querés leer un buen artículo sobre la
ligadura de trompas?