DIGO SÍ
en que andamos
El fin de año es una época llena de actividades. Como en Argentina coincide con que terminan las clases, resulta que el último mes y medio estamos entre reuniones, actos de fin de curso, celebraciones, etc etc. Y en general nos pasa que llegamos a la Navidad con muchas cosas encima, muy cansados y ansiando unas vacaciones, jaja!
Bueno, les cuento un poco de lo que hemos vivido estos últimos días. El 18 de noviembre fue el cumple nro. 5 de José. Lo festejamos en casa con algunos amigos del jardín y todo el primerío, que son como 20 y aunque no pudieron venir todos, eran una banda!!

Juan les hizo el "toro". Hacía tiempo que teníamos ganas de tener uno para los chicos y llegó el día!!! Consiguió un tambor de aceite de 100 lts. y con un poco de pintura y cadenas y palos.... ya tenemos nuestro toro!! Y con las hamacas de goma de auto ya casi tenemos nuestro "play set" versión rústica claro! Aprovecho para agradecerte Juan, quedó buenísimo y a los chicos les encanta, hay que ver como lo disfrutan! Y aparte siempre quise tener uno así!!!! (Ahora nos falta la casita de madera, porfiiiiiiii!!!!)
Tuvimos dos actos de jardín, antes hubo que hacer disfraces, claro! José hizo de gato y Tere de mimo. Todo salió muy lindo, los chicos re contentos, a pesar del calor y del maquillaje de Teté que le picaba la cara, pobre!


Teresa estuvo llendo todo el año a danzas, y al finalizar tuvo su show en el teatro. Nuestra pequeña bailarina estaba feliz :-)
Y para lo último lo mejor! Luego de muchos preparativos, por fin llegó el gran día de la Primera Comunión. Por empezar fueron dos años de preparación en la catequesis. Pero las últimas semanas hicimos las confesiones, (si sí yo también!) y tuvimos varios ensayos con todos los chicos en la Parroquia. Hubo mucho para hacer, tanto material como espiritual. De lo material todos podrán imaginar lo que puede haber sido, de lo espiritual les cuento que en los últimos meses me sentía muy preocupada por si María y los chicos de nuestro grupo iban a estar bien preparados para recibir la Primera Comunión. Asíque como sé muy bien, que uno hace hasta lo que puede y lo demás lo deja en manos de Dios, decidí dejar todas mis preocupaciones a los pies de Nuestra Madre, y mi pedido fue a través de la novena a la Milagrosa que junto a la intención de la Primera Comunión también estuvo la del casamiento de Alejandra.
Nuestra Madre se ocupó de los corazones de nuestros chicos y la Misa de la Primera Comunión fue lindísima!!!! Nuestra María tomó su Primera Comunión!!!! Gracias Jesús por haber bajado del Cielo para entregarte por entero a todos los chicos que el domingo te recibieron por primera vez!!!! Que llenes sus corazones de amor y que nunca se aparten de tu lado!!
Acá van dos fotos del domingo, todos juntos antes de salir para la Misa a las 9 de la mañana, y María en pleno festejo colgada del árbol!!


Preparando la Primera Comunión
Cuando lo comenté en casa María se entusiasmó: "Entonces yo también puedo empezar!" Bueno, la verdad es que no habíamos pensado en eso, pero era cierto que ella estaba en la misma situación: tenía 6 años, iba a 1er grado, y ya sabía leer y escribir. Lo único distinto es que María va a un colegio católico y ahí empiezan con la catequesis familiar en 4to. grado, para tomar la Primera Comunión en 5to. Aunque siempre me había parecido un poco tarde esperar tanto, todavía no habíamos llegado a plantearlo en serio con Juan, a ver qué íbamos a hacer con nuestros hijos. Imagínense que recién estábamos estrenando el 1er grado de nuestra hija mayor...El caso es que quedamos en que si ella tenía ganas en serio, le íbamos a preguntar al Padre. A la Misa siguiente, la misma María le fue a preguntar y consiguió su permiso. Al principio yo, que la veía muy chica, pensaba que estaba bien que fuera de "oyente". No sabía si le iba a durar mucho el entusiasmo, tampoco quería ser yo la que la empujara a ir, y como la idea había surgido "casi sin querer", fuimos dejando que las cosas pasaran.
Y las cosas fueron y van pasando muy bien. La verdad es que María está contentísima con la catequesis. A finales del año pasado todo el grupo se confesó por primera vez. Y yo pensé que esa sería la "prueba de fuego" para María. Si no se quería confesar, listo! dejaríamos esto como una anécdota y ella tomaría la Primera Comunión con sus compañeros del colegio, cuando fuera a 5to. grado. Pero qué equivocación la mía. Una vez más, nuestros hijos nos sorprenden: no sólo se confesó aquella primera vez, sino varias veces ella solita estando en misa se levantó del banco y se fue a la cola para confesarse.
Y parece que el ejemplo echa raíces: Teresa ya se está preparando para seguirle los pasos, y hasta a una amiguita del colegio le gustó la idea!
Quedan menos de 3 meses para el gran día. Y me emociono de sólo pensarlo...

