Pero lo mejor fue que junto con la lotería traje el juego de las maderitas, el "yenga" que así se llama. Y no crean que invertí demasiado, los conseguí baratísimos a los dos. Al principio no sabíamos bien como se jugaba, je je, claro la maderita que se saca hay que ponerla arriba y así va creciendo la torre, por supuesto el que tira la torre al poner y sacar maderitas, pierde! Nos encantó a todos!!
Las chicas descubrieron una forma más fácil de jugar, poniendo de a 5 maderitas en vez de 3, y apoyadas sobre el lado más angosto. No se mueve tanto al tener más apoyo y pueden jugar hasta que esté bien alta sin que se les caiga.
Y otra opción: pueden usar las maderitas para armar casitas y lo que se les ocurra.
