La Medalla Milagrosa

La semana pasada me trajeron una imagen de yeso para pintar, la Virgen de la Medalla Milagrosa. Busqué algunas imágenes en internet para no equivocarme en ningún color o detalle, y en la búsqueda, como suele pasar, encontré algo que me interesó mucho.





La Medalla Milagrosa, junto con el Escapulario de la Virgen del Carmen, está en mi familia desde que era chica. Todos, creo que todos, la tenemos. Por empezar de algún lado, pienso que la devoción se la debemos a mi mamá, porque ella nació el día de la Medalla Milagrosa, el 27 de noviembre, como también mi hermana mayor, Agustina. Asíque una vez que se enteró de la devoción de su día, nos la regaló a todos.
Me acuerdo de haber leído la historia de las apariciones a Santa Catalina Labouré, y de la Medalla en sí misma, cuando era muy chica, tendría menos de 10 años, y quedé muy impactada de saber que la misma Virgen María le había mostrado esta medalla a S. Catalina con todas las indicaciones para que la mandara a hacer y la difundiera, para que todos pudiéramos usarla colgada al cuello. También me quedó grabado saber que esos rayos que salen de sus manos y no llegan a la tierra, son las gracias que Ella quiere otorgarnos pero nadie se las pide...

Lo que encontré por acá y quiero compartir es una anécdota de la Madre Teresa de Calcuta con relación a la Medalla:

Era muy común ver a la Madre Teresa tomar un puñado de dichas medallas, besarlas y entregárselas a los pobres. A la puerta de sus conventos se formaban largas colas cuando se anunciaba que la Madre Teresa había llegado a la ciudad. Uno por uno, la Madre Teresa daba la bienvenida a los jóvenes y ancianos, a los enfermos y necesitados, a los laicos y a los clérigos, a las personas importantes y a las que no lo eran. Raramente se iba nadie sin que la Madre Teresa depositara una Medalla Milagrosa en sus manos. En su última visita al sur del Bronx, en Nueva York, en el mes de Junio de 1997, sentada en una silla de ruedas, menos de tres meses antes de su muerte, la Madre Teresa tenía en su regazo, una cesta llena de estas medallas. Sus hermanas iban llenando continuamente la cesta a medida que la Madre Teresa entregaba una considerable cantidad de medallas a cada sacerdote que venía a saludarla después de la Misa. Es digno de mención el profundo respeto con el cual trataba estas medallas, y también la vehemencia con la cual ella sugería que se utilizaran como útiles para diseminar el mensaje de amor a los evangelios.

La forma en que la Madre Teresa propagaba el Evangelio del Amor era permitiendo que aquellos que recibían la Medalla Milagrosa experimentaran el tierno amor y el cariño que María Madre de Jesús siente por ellos en todos sus momentos de necesidad. La Madre Teresa les pedía que oraran con fe dicendo: "María Madre de Jesús, sé una madre ahora también para mí", y que le pidieran lo que necesitaban. Se han producido innumerables milagros de esta manera, haciendo que los corazones de los fieles se volvieran a Dios con profundo amor y confianza.

"Todas las personas que la usen recibirán grandes gracias, llevándola en el cuello".

9 comentarios:

Luis y Mª Jesús dijo...

No lo sabía, gracias por contarlo.
Nosotros hemos estado en varias ocasiones en la Iglesia de la Milagrosa en Paris y siempre he salido fortalecida.
Besos

Angel dijo...

Un día contaré una anécdota y la importancia de esta medalla para mi esposa, ante la muerte de su hermano hace 5 años de un infarto. (tenía 41 años y a la espera de una hija). Lo haré tranquilamente. Me ha encantado todoel post. La foto que has puesto de Nuestra Madre genial, preciosa, hermosísima.
Hoy he recomendado este blog, el de juan y el de Tere. Ojalá os sigan muchos para beneficiarse e tanta riqueza como ofreceis

ARCENDO dijo...

Gracias por recordar tan preciosa devoción. Vengo del blog de Angel, que te ha recomendado, me ha encantado tu blog, con tu permiso paso a enlazarte. SALUDOS CORDIALES.

Guerrera de la LUZ dijo...

Hola Florencia!

Lo primero que quiero agradecerte y mostrarte todo mi cariño por haber enlazado el Rosario de los No Nacidos en el lateral de tu blog.

La medalla milagrosa es una maravilla, yo viví una temporada en París y he vidido algunas anécdotas impresionantes. Es milagrosa.

Besos linda.

Guerrera de la LUZ dijo...

Juan y tú sois matrimonio??! :O

halaaa jajaj no lo sabía!!! qué lindos..

Alejandra dijo...

Hola Flor!...La Medalla Milagrosa ha sido crucial en estos ultimos 5 años, gracias a esta devoción que empecé hace ese tiempo, conocí a mi prometido y por eso elegí esa fecha para casarme, o sea, yo se que la fiesta es el 27 de noviembre pero este año cae en viernes y por eso tuve que recorrerla al sábado 28...la medalla Milagrosa es realmente milagrosísima y yo traigo la mía puesta todo el tiempo. Qué bueno que la mencionas!...te mando un gran abrazo y estamos en contacto! Ale

Florencia dijo...

Hola a todos!!!
Ma. Jesús, hay montón para decir de la medalla, yo no escribí casi nada, pensé que era muy conocida esta devoción, tal vez pueda hacer una 2da. parte, no?
Angel, gracias de nuevo por las recomendaciones, me dió vergùenza, pero es muy lindo ver mi blog ahí. Estaré esperando que cuentes esa anécdota!!!
Arcendo, enlaza nomás!!! y gracias por la visita :)
Guerre, también espero tus anécdotas con la medalla. Sííí, estoy casada con Juan, hace 10 años ya :oD
Aleeeee, qué liiinndooo, me emocioné de leerte!!!!! Contame los detalles, es una fecha lindísima, que bueno que la hayan elegido por la Virgen ;oD (espero tu mail, cuando puedas, sé que debes estar super ocupada)

eligelavida dijo...

Yo siempre la llevo colgada, día y noche. Una entrada preciosa.

Por cierto, tendrías que ver lo que dice Messori sobre la medalla y la bandera de Europa, este pobre continente al que le niegan raíces cristianas. Al parecer se convocó un concurso para elegir la bandera de Europa y un joven artista, que acababa de leer la historia de las apariciones a Santa Catalina Labouré, presentó, inspirado en la Medalla Milagrosa, la bandera que hoy todos conocemos. Gustó a los dirigentes de entonces y se declaró bandera oficial. El autor del diseño estaba tan impresionado por las apariciones a Santa Catalina Labouré, que hizo una sencilla bandera de fondo azul (el color de la Virgen) con doce estrellas doradas (que en el Apocalipsis coronan a la Mujer, que representa a la Virgen). En resumen, una bandera Mariana para un continente que no reconoce que en su día fue llamado ‘la Cristiandad’. Irónico, ¿verdad?

icue dijo...

Todas las devociones que acercan a Maria son muy buenas, la que tu traes hoy aqui es muy querida por los católicos que amamos a la Virgen, gracias por traer esto.
Un abrazo